Raúl Dorantes y Febronio Zatarain
EUROPA Y SUS INMIGRANTES
El 11 de marzo de 2004, España sufrió un atentado por parte de una célula de Al Qaeda del que resultaron muertas 191 personas. Dicho ataque acrecentó la xenofobia ya existente, llevándola en algunas ocasiones al extremo.
Es importante aclarar que España y toda Europa se han caracterizado por no tener conciencia de su racismo. Es muy común escuchar en boca de un español, una francesa o un alemán comentarios de asombro por la intolerancia que se da en Estados Unidos hacia los inmigrantes o hacia las minorías étnicas. A pesar de todo, el trato que reciben los inmigrantes y las minorías en Estados Unidos es menos denigrante que el que estos mismos reciben en toda la Unión Europea. Basta recordar que hay zonas en Alemania en las que no pueden internarse personas de color, porque simplemente corren el riesgo de no salir vivas.
Veamos el caso de los dos adolescentes franceses de origen árabe que en 2006 murieron electrocutados al tratar de esconderse de una persecución policíaca. Estas muertes provocaron más de tres semanas de disturbios en los barrios de inmigrantes de París, lo que puso en claro que los hijos de los inmigrantes no están recibiendo el mismo respeto y la misma atención que reciben los jóvenes galos. Es de destacar que el ministro del interior de ese entonces, Nicolas Sarkozy, que aplicó una política de bomberos para mitigar el conflicto, meses después fue elegido presidente de Francia.
Pero el hecho que más sorprende es la agresión que sufrió una inmigrante ecuatoriana de dieciséis años en un vagón del tren metropolitano de Barcelona, en octubre de 2007. Después de haber agredido verbalmente a la jovencita, el muchacho español –de nombre Sergi Xavier– se sintió con todo el derecho de soltarle varios puñetazos y una patada en el rostro mientras hablaba por el celular. Fue detenido y liberado horas más tarde sin ningún tipo de cargos, y además fue visto como héroe por un sector de la sociedad española. Pero la historia de Sergi Xavier no termina ahí: seis meses más tarde fue detenido por conducir bajo la influencia del alcohol. Por este delito sí recibió una multa de mil 080 euros y la prohibición de manejar durante diez meses. El mensaje de la justicia española es clara: "Si quieres alocarte, puedes salir a la calle y golpear inmigrantes; no te va a pasar nada. Pero por favor no conduzcas bajo la influencia del alcohol."
Lo que llama la atención es que el Estado español –administrado en estos momentos por el psoe , caracterizado en tiempos no muy lejanos por la defensa de los inmigrantes– permita que se sigan repitiendo estas actitudes xenofóbicas. Sólo en abril del presente año, el ecuatoriano Juan Cristóbal fue molido a palos en Madrid al tiempo que los agresores lo insultaban bajo el estribillo de "viva España".
Por último, ¿cómo considerar a la Unión Europea por encima de Estados Unidos en términos de los derechos de los inmigrantes, si en junio pasado aprobaron su propia hr 4437 en el recinto del Congreso Europeo con el aval de gobiernos de derecha (que no sorprende) y de izquierda (como el español)?
EUROPA Y SUS INMIGRANTES
El 11 de marzo de 2004, España sufrió un atentado por parte de una célula de Al Qaeda del que resultaron muertas 191 personas. Dicho ataque acrecentó la xenofobia ya existente, llevándola en algunas ocasiones al extremo.
Es importante aclarar que España y toda Europa se han caracterizado por no tener conciencia de su racismo. Es muy común escuchar en boca de un español, una francesa o un alemán comentarios de asombro por la intolerancia que se da en Estados Unidos hacia los inmigrantes o hacia las minorías étnicas. A pesar de todo, el trato que reciben los inmigrantes y las minorías en Estados Unidos es menos denigrante que el que estos mismos reciben en toda la Unión Europea. Basta recordar que hay zonas en Alemania en las que no pueden internarse personas de color, porque simplemente corren el riesgo de no salir vivas.
Veamos el caso de los dos adolescentes franceses de origen árabe que en 2006 murieron electrocutados al tratar de esconderse de una persecución policíaca. Estas muertes provocaron más de tres semanas de disturbios en los barrios de inmigrantes de París, lo que puso en claro que los hijos de los inmigrantes no están recibiendo el mismo respeto y la misma atención que reciben los jóvenes galos. Es de destacar que el ministro del interior de ese entonces, Nicolas Sarkozy, que aplicó una política de bomberos para mitigar el conflicto, meses después fue elegido presidente de Francia.
Pero el hecho que más sorprende es la agresión que sufrió una inmigrante ecuatoriana de dieciséis años en un vagón del tren metropolitano de Barcelona, en octubre de 2007. Después de haber agredido verbalmente a la jovencita, el muchacho español –de nombre Sergi Xavier– se sintió con todo el derecho de soltarle varios puñetazos y una patada en el rostro mientras hablaba por el celular. Fue detenido y liberado horas más tarde sin ningún tipo de cargos, y además fue visto como héroe por un sector de la sociedad española. Pero la historia de Sergi Xavier no termina ahí: seis meses más tarde fue detenido por conducir bajo la influencia del alcohol. Por este delito sí recibió una multa de mil 080 euros y la prohibición de manejar durante diez meses. El mensaje de la justicia española es clara: "Si quieres alocarte, puedes salir a la calle y golpear inmigrantes; no te va a pasar nada. Pero por favor no conduzcas bajo la influencia del alcohol."
Lo que llama la atención es que el Estado español –administrado en estos momentos por el psoe , caracterizado en tiempos no muy lejanos por la defensa de los inmigrantes– permita que se sigan repitiendo estas actitudes xenofóbicas. Sólo en abril del presente año, el ecuatoriano Juan Cristóbal fue molido a palos en Madrid al tiempo que los agresores lo insultaban bajo el estribillo de "viva España".
Por último, ¿cómo considerar a la Unión Europea por encima de Estados Unidos en términos de los derechos de los inmigrantes, si en junio pasado aprobaron su propia hr 4437 en el recinto del Congreso Europeo con el aval de gobiernos de derecha (que no sorprende) y de izquierda (como el español)?