miércoles, 20 de octubre de 2004

Re: [becariosenfrancia] Para llorar

Julio Carrillo
Mié, 20 de Oct, 2004 10:51 am


Habría que verse!!!

Pero que insensatez y estrechez de criterio (por decirlo de forma por demás diplomática, porque en mi rancho diríamos otras cosas propias para la situación) de alguien que forma opinión pública!

Miren, sugiero contestarle al Señor Enrique Canales de forma enérgica, porque no por gente como él vamos a seguir cavando el pozo del subdesarrollo.


ana patricia ortiz wrote:
Hola,Enrique Canales pubico esto en el Reforma de Hoy. Meparce que es la estrecha vision sobre investigacionque tiene el gobierno. Universidad sin conocimiento,una cosa nueva en el mundo. Estoy buscando mis " hermanos"hasta pronto,anaREFOMA DE HOY. ENRIQUE CANALESEn los últimos días las cúpulas de la investigacióncientífica del país andan alborotadas porque lespreocupa la reducción del presupuesto federal para lainvestigación, que se discutirá en el Congreso. Sepreocupan porque no se aumentarán las becas ni sepodrán crear más plazas de trabajo, lo que va apropiciar que más científicos mexicanos encuentrentrabajo de investigación afuera del país. Concuerdo enque el estado de nuestra investigación científica espreocupante.Sin embargo, los problemas de nuestra investigacióncientífica no se resuelven asignando más dinero a lacomunidad científica. Por eso me parece una temeridadque algunos líderes del gremio científico piensen enaplicar nuevos impuestos, para financiar lo que ellossin rendirle cuentas a nadie, investigan. Ya estánimitando al medroso gremio de la cinematografía. Secreen tan encima de nosotros, que nos quieren cobrarimpuestos para que los mantengamos. ¡Vaya soberbia! Es cierto, como porcentaje del PIB México dentro delos 30 países de la OCDE ocupa el último lugar eninversión para investigación y desarrollo. Lacomunidad científica tenía la ilusión de recibir hastamás del doble de lo que ahorita invertimos pero pareceque no habrá ni de piña ni de mamey. A mi modo de ver,nuestro problema científico no es de dinero, pues laecuación va al revés: no hay dinero porque tenemosproblemas científicos.La pobreza científica no se cura con ayudas externas,es necesario aprender a investigar cosas másnecesarias y más útiles para que muchos más mexicanosestén dispuestos a invertir en eso. Necesitamos unaresponsabilidad personal de cada uno de losinvestigadores y también un mejor diagnóstico paraevaluar todo el trabajo científico que hacemos. Hoypor hoy, no es aconsejable quitarle los escasos fondosa otros mexicanos para dárselos a los científicos paraque gasten en sus "trabajos científicos" sinresponsabilidad.Me estoy curando en salud; Natividad González Parás,de Nuevo León, anda encandilado con invertir enalgunos centros de investigación de ciencia ytecnología en la zona regiomontana y mi temor es queterminemos muy endeudados y con una gran nómina decientíficos, todos distraídos en sus áreas de interés,sin que la industria regiomontana elaboreconjuntamente los conocimientos científicos"competitivos y pertinentes" al desarrollo de susventajas competitivas.No son los laboratorios alejados de las empresas losque originan el conocimiento competitivo, es lanecesidad empresarial de un conocimiento científicocompetitivo preciso la que empuja a uno o doscientíficos a avanzar en dicho conocimiento.¿De que sirve invertir en N.L. en investigación ennanotecnología, biotecnología, metrología, mecatrónicao lo que sea, si cada científico no se encuentrasincronizado con algún ingeniero de producción de doso tres empresas? Cada empresa necesita ciertoconocimiento científico muy específico, concreto ypropietario, para producir beneficios económicos.La comunidad científica mexicana tiene la creencia deque un científico no puede realizar su trabajocientífico si no recibe ayuda del gobierno o de launiversidad respectiva, que es lo mismo. Esto es ungrave error. ¿A poco estamos educando científicosatenidos? Pretender aumentarnos los impuestos paravivir es prueba de su incompetencia, igual que loscinematografistas.Los científicos de antes estaban acostumbrados a queel Estado todo poderoso los mantenía, como en Cuba.Nuestros científicos ni siquiera quieren saber cómoganar los recursos que necesitan para hacer su trabajocientífico.Precisamente, ahora Conacyt está financiando conrecursos a las empresas y a los centros deinvestigación para que desarrollen trabajostecnológicos, con mucha frecuencia apoyados porcientíficos mexicanos. Así la investigación y eldesarrollo producen los beneficios competitivos, enproceso y productos, creando más fuentes de trabajo.Pero la cúpula científica de la UNAM siente celos deestos programas exitosos de Conacyt.Recuerden, mis queridos científicos: "primero vamos acompetir y luego a curiosear". Los científicosmexicanos necesitan mucho dinero porque la mayor partede lo que investigan no se puede poner a producir loque ellos consumen. A esta irresponsabilidadcientífica le llaman a veces "ciencia básica". Básicobarril sin fondo.Correo electrónico: enriquecs@infosel.net.mx inicio Hora de publicación: 04:58