Estos son los tres problemas candentes del momento en Mexico con respecto al
gobierno federal quien abre todos los frentes, el de nuestras becas es uno más.
Saludos
EL DESTINO DE QUIEN????
Directora General: Carmen Lira Saade
México D.F. Domingo 25 de julio de 2004
Política
--------------------------------------------------------------------------
LA VIDA (BREVE) EN SAN LAZARO
José Agustín Ortiz Pinchetti
El destino de Fox
Preocupa que el sexenio termine 2 años antes
RESULTA DESAGRADABLE REGRESAR al país y a la Cámara de Diputados y ver que todo sigue igual. Durante mi ausencia mis compatriotas no se tomaron la molestia de mejorar el país. Aunque debo reconocer que el ambiente político se siente menos crispado que cuando me fui, a finales de junio. Después de revisar abundantes artículos de opinión reconozco una corriente que coincide en la certeza de que estamos al término del sexenio. Lejos de ser tranquilizante me parece espantoso, porque faltan 24 meses redondos para la elección presidencial.
LA DESAGRADABLE CERTEZA anticipada se debe a dos factores: 1) la falta de liderazgo del presidente Fox, que provoca un gran vacío y favorece la aparición precoz de intereses presidenciales y los subsecuentes golpes y descalificaciones, y 2) el ocaso del proyecto de Fox, que parece reducirse a la voluntad de terminar lo más pronto posible con su tarea gubernamental. Por desgracia para él, los periodos presidenciales no duran cuatro años como en
Estados Unidos (y como él quisiera) sino seis.
¿CUAL FUE EL proyecto explícito de Fox? ¿Está agotado? Las fuentes que podrían aclararnos qué se proponía hacer Vicente Fox con el país, si llegaba a la Presidencia, son escasas. Las promesas de campaña en México se hacen con extrema irresponsabilidad sabiendo que sólo los ingenuos les creen a los políticos. Sin embargo, declaro a favor de Fox que su discurso inaugural fue un documento bastante bueno y progresista y provocó la esperanza inicial de muchos.
UN EXAMEN OBJETIVO nos indica que Fox ha perdido el camino. En el aspecto cuantitativo, la oferta de crear un millón de empleos al año se ha convertido en una pérdida neta de 1.5 millones de puestos de trabajo en lo que va del sexenio.
El crecimiento que el Presidente prometió, de elevar el PIB a 7 por ciento, se ha reducido en un modestísimo 1.3 por ciento. No se ha podido iniciar un proceso de redistribución del ingreso y "la reducción de pobres" que esgrime, como un logro, es absolutamente ridícula y difícil de confirmar.
EL PRESIDENTE TAMPOCO resolvió el conflicto de Chiapas y se ha empeñado en la privatización de la Comisión Federal de Electricidad y de Petróleos Mexicanos (Pemex) a pesar de haber prometido lo contrario. Perseguir al anciano Luis Echeverría y sus colaboradores puede ser una forma de justicia poética pero no justifica que no se haya molestado, ni con el pétalo de una rosa, a los que saquearon Pemex y demás corruptos que gozan de privilegios. Qué se puede decir de los 500 asesinatos, con claros tintes políticos, de la época de Carlos Salinas. ¿Por qué no se inicia una averiguación de esa guerra, también sucia? La reforma del Estado que parecía al alcance de la mano en el momento inaugural del sexenio, se ha diluido.
¿DE QUE LE sirvió a Fox culpar al Congreso y a la oposición de su fracaso?
Ahora tendrá que preocuparse para terminar el sexenio y aplicarse para
resolverlo de la forma más elegante y eficaz posible. Fox no debe confiar en que
si las cosas terminan mal se va a retirar tranquilamente al hermoso rancho San
Cristóbal a disfrutar y escribir sus memorias. Si ocurre una crisis de final de
sexenio, si las elecciones no son tranquilas y la economía se viene abajo, el
Presidente y su esposa no estarán tranquilos ni en el rancho ni en el
extranjero.
NO SOY CATASTROFISTA, me atrevería a proponer un camino para que a Fox las
cosas le salgan bien. En primer lugar, no le deseo ningún mal personal y en
segundo, porque el daño repercutiría gravemente en el país. Fox tendría que
consolidar el mayor e indiscutible logro histórico: la inauguración del régimen
democrático logrado mediante elecciones libres y justas. Nadie antes de él había
derrotado al PRI, nunca hasta el año 2000 se había logrado una transición
pacífica mediante votos en México. El debe continuar y asegurar un proceso
electoral transparente.
EL PRESIDENTE DEBERIA concentrar su misión, por el resto del sexenio, en
ese logro. No podemos pedirle que reoriente la política económica. Si bien los
resultados son malos en cuanto a la redistribución del ingreso y del empleo, ha
mantenido estables las finanzas públicas. Tampoco podemos pedirle nada en
materia de reforma del Estado, porque ante un gobierno divido, con un Congreso
hostil, donde su partido ha perdido poder, justamente por el bajo desempeño del
gobierno, es imposible pensar a estas alturas en acuerdos fundamentales.
EL PRESIDENTE DEBE utilizar todos sus recursos, energías e imaginación en
lo que aconsejaba Gabriel Zaid, hace muchos años, a los presidentes priístas:
una omisión creativa. Debe olvidarse de las conspiraciones y las alianzas con
los peores políticos del pasado, que buscan asegurar sus intereses. Debe ser un
árbitro imparcial que discipline a su propio partido y a su equipo, ávidos de
jugar rudo para impedir que algún opositor "peligroso" llegue a la Presidencia
de la República. Debe empeñarse en reforzar al IFE que, menoscabado por una
decisión absurda, se ha convertido en un órgano sospechoso después de haber sido
de las únicas instituciones confiables en México. El Presidente no debe alterar
el juego político y mucho menos impedir que fluya la elección de 2006 evitando
que concluya con una impugnación generalizada. Si entrega el poder a quien
verdaderamente ganó en el conteo estricto de los votos, Fox pasará a la historia
como el Presidente de la transición, destino que él mismo -según declaró- había
escogido.
jaop@prodigy.net.mx
--------------------------------------------------------------------------
Carlos Monsiváis
Pro-Vida y los sepulcros blanqueados
25-julio-04 (03:52)
A Pro-Vida la Cámara de Diputados, previa y piadosa intercesión del muy
dadivoso Luis Pazos, le entregó 60 millones de pesos, necesariamente para
combatir -con índice de fuego- el uso del condón y no el aborto sino la
despenalización del aborto, algo distinto porque eso es lo que se reclama,
aunque la demagogia ultraderechista calumnie a su gusto. A Pro-Vida la
Secretaría de Salud le confirmó el regalo, que, además, se armó quitándole el
apoyo a las asociaciones en contra del sida. Con esto, Julio Frenk se añade a
los secretarios de Salud que apoyan a uno de los organismos más fantasmáticos y
fanáticos, el que corresponde a las intenciones religiosas de Jesús Kumate,
secretario de Salud para los fundamentalistas.
¿Qué es Pro-Vida? Un grupo de corte internacional dedicado a promover, y
con largueza, la intolerancia, la ignorancia, la homofobia y la negación de los
derechos de las mujeres. Pro-Vida, por ejemplo, califica el uso del condón, el
diafragma y el espermaticida de "actos de masturbación mutua" (Confrontar
Conservadurismo y sexualidad en México, de Edgar González Ruiz), y en la voz de
su dirigente Jorge Serrano Limón, en su promoción de la incontinencia
demográfica, llega a un feliz extremo; según él, la población mundial cabe en un
estado de la República Mexicana (¡China en Iztapalapa¡).
El punto central de Pro-Vida no es su don para el humorismo involuntario,
ni su vocación de ridículo, sino la hipocresía profusa que el escándalo de estos
días lleva a la superficie.
Pro-Vida obtuvo de la Cámara de Diputados y de la Secretaría de Salud 60
millones de pesos, y -como aclara Sergio Aguayo- el Patrimonio de la
Beneficencia Pública aprobó la entrega de los recursos sin someter el proyecto a
la evaluación del Comité de Especialistas.
La acción de Frenk, de Alessandro Rubio Magaña y de Luis Pazos sólo se
explica por un hecho: las órdenes del Presidente de la República o la
complicidad ultraderechista.
Así obtuvieron el dinero sin controles, y en esto lo gastaron: plumas de
lujo, trajes para caballeros y tangas, esto último tan propio de reventones que
expresa más que todo el buen deseo. A las acusaciones muy fundamentadas,
respondió Serrano Limón con su fariseísmo inmaculado: "Nos acatan para desviar
la atención de los escándalos políticos". Pero lo cierto es las migajas de los
60 millones recibidos por los Centros de Apoyo a la Mujer que Pro-Vida maneja y
que imagino como una suerte de confesionarios con escasa dotación de aspirinas
(si es que no se encarecieron las tangas).
La Secretaría de Salud, tan reticente en sus campañas de prevención del
sida (nada de propaganda televisiva porque los obispos se ofenden), autorizó
para 2004 otros 30 millones a Pro-Vida, de los que se entregaron 4 millones y
medio hasta que la inminencia del escándalo los obligó en abril a suspender el
patrocinio porque "se detectaron fallas graves en la contabilidad". Ahora -dicen
las autoridades- Pro-Vida tendrá que devolver el dinero o enfrentar las
consecuencias. Pero la Secretaría de Salud y la Comisión de la Cámara de
Diputados tendrán que explicar sus criterios de asignación, o seguir enfrentando
las consecuencias de su acción tan lamentable.
Pro-Vida no es otra ONG del tradicionalismo. Es un grupúsculo
profesionalizado en mentiras, en el acoso a las autoridades y la divulgación de
necesidades homófobicas, en la furia misógina. Están en su derecho de expresarse
como les dé la gana, ¿pero cómo la Secretaría de Salud que idealmente, actúa en
contra del sida, le otorga recursos cuantiosos a enemigos públicos del condón?
¿Cómo la Cámara de Diputados podría explicar que los recursos de la nación se
dilapiden en un grupúsculo sin proyecto y sin acción distinta a la propalación
de calumnias demenciales como la campañita en contra de la píldora del día
siguiente? Aquí no se trata de ideologías y puntos de vista extremos, sino,
simplemente, de un membrete alucinado que en ningún caso justifica el apoyo del
Estado?
Sin aval del pleno de la Cámara de Diputados, Luis Pazos le entregó 30
millones a una agrupación consagrada al uso de tangas (su oficio más verdadero,
como parece); sin criterio explicable, la Secretaría de Salud le entrega
recursos indispensables a la más dispensable de las falsas causas. ¿Cómo
enfrentan Julio Frenk y Luis Pazos su despilfarro malévolo? En la época donde se
inicia la rendición de cuentas, tienen razón los diputados que tramitan un
juicio.
Carlos Monsiváis
--------------------------------------------------------------------------------
NudoGordiano - Yuriria Sierra
Guerra sucia: la ley o la política
25-julio-04 (03:52)
Foto: Jorge Uzon/ AFP
Doce: ese fue el número de consignados. No como los doce apóstoles, sino
como los responsables de la llamada guerra sucia. Entre ellos el ex presidente
Luis Echeverría y su entonces secretario de Gobernación, Mario Moya Palencia. Y
el juez de distrito dijo que no, que no procede girar ninguna orden de
aprehensión pues el delito de genocidio habría prescrito. Pero el fiscal
especial, Ignacio Carrillo Prieto, dijo que sí procede porque el caso fue
investigado por la PGR en 1982, lo cual interrumpiría su prescripción y haría
que el tiempo de su caducidad volviera a correr al suspenderse la indagatoria,
así que apelará la decisión del juez de distrito ante la Suprema Corte.
El caso del Jueves de Corpus se ha convertido en un verdadero cuello de
botella para el Estado mexicano, para el Estado de Derecho que se intenta
construir (si acaso alguien lo intenta) y sobre todo, para la viabilidad
democrática del país. ¿Cuál es la verdadera contradicción de todo este
expendiente? Pues que los argumentos jurídicos, parece que en efecto asisten al
juez de distrito y a la defensa del ex presidente Echeverría y no al fiscal
especial, Carrillo Prieto. Los argumentos políticos, sin embargo, pesan
demasiado desde hace 36 años (en el caso del 68) o 33 (en el caso del 71) sobre
los débiles intentos de México por reconciliar sus extremos políticos e
ideológicos, pero también pesan demasiado sobre los débiles intentos por mandar
las señales correctas a la ciudadanía. En este caso, y para efectos del presente
en México, ¿deben pesar más los argumentos jurídicos o los políticos? Por
partes:
La razón jurídica: La mayoría de los juristas expertos en el país,
coinciden en un hecho: la consignación es improcedente por el simple hecho de
que, a diferencia de otros países, ningún tratado internacional (al que apela
Carrillo Prieto, con el argumento de que el genocidio no prescribe, según el
tratado de Crímenes de Guerra y Lesa Humanidad suscrito por México en 1999) está
por encima de la Carta Magna: los tratados internacionales están al nivel de las
leyes federales siempre y cuando no exista contradicción entre ellas. Así que,
la disposición internacional de que los delitos de lesa humanidad, como lo sería
el posible genocidio, está subordinada al criterio legal que marquen las leyes
nacionales, y según las leyes federales el delito habría prescrito aunque se
probara que sí hubo tal genocidio (asunto además, muy complicado de probar,
puesto que la definición no parece aplicar para el caso de Jueves de Corpus,
según lo explican también diversos juristas). El púnico vericueto legal que le
queda al fiscal Carrillo Prieto, parece ser, pues, la apelación ante la SCJN a
la que recurrirá, alegando que el delito no ha prescrito pues se investigó en
1982. La razón jurídica, pues, parece asistir hasta ahora al juez de distrito y
a la defensa de los consignados. Pero podría ser que en caso de que el delito no
haya prescrito por la investigación realizada en el 82, entonces la Suprema
Corte abra una nueva puerta legal, según las propias leyes federales, para que
la investigación se retome.
La razón política: El otro gran atolladero de todo este asunto, es la
dimensión política del caso. En primera instancia, el encontronazo entre las
élites políticas. Amén de las amenazas o posibles chantajes que el PRI haya
podido ejercer sobre el gobierno federal, el asunto se convierte en un cheque en
blanco que cualquiera va a cobrarle a Fox. Sobre todo los líderes de izquierda,
según se antoja a partir de la resolución del juez. El Presidente cometió la
gran torpeza política de crear esta fiscalía como un botón para presionar al PRI
cuando no quisiera cooperar con su paquete de reformas, pero con el paso del
tiempo se convirtió en un botón de pánico para apretar y desviar la atención
pública cuando las cosas en su gobierno se pusieran color de hormiga. Y al final
se convirtió en bomba de tiempo, y ahora le está estallando en la cara. Y el
costo político va a ser el de su propio sometimiento a las condiciones del
priismo y las acusaciones del perredismo. ¿Habría sido más conveniente consignar
a Echeverría, que al fin y al cabo podría permanecer, legalmente, en su casa
para cumplir su condena? No, en tanto la razón jurídica no asista al fiscal
especial. ¿Va a creer la opinión pública que el criterio de la resolución fue
legal, y no política? Tampoco y ahí está la verdadera consecuencia nefasta de la
ocurrencia de perseguir el pasado para distraer el presente: que la gente
confiará cada día menos en la impartición de justicia en nuestro país. El pueblo
siente que siempre sale perdiendo a manos de los intereses y las negociaciones
de los poderosos. ¿Cómo evitarlo? Parece más difícil de lo que es: apostando por
el castigo a los crímenes del presente y no del pasado, a la inseguridad, al
secuestro, al robo que a todos nos afectan. ¿Qué tal, por ejemplo, resolver el
feminicidio en Juárez? Apostemos por el estricto derecho como una exigencia de
presente. Será la única forma de empezar a poner en sintonía la justicia y la
realpolitik.
yuriria@mileniodiario.com.mx
gobierno federal quien abre todos los frentes, el de nuestras becas es uno más.
Saludos
EL DESTINO DE QUIEN????
Directora General: Carmen Lira Saade
México D.F. Domingo 25 de julio de 2004
Política
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LA VIDA (BREVE) EN SAN LAZARO
José Agustín Ortiz Pinchetti
El destino de Fox
Preocupa que el sexenio termine 2 años antes
RESULTA DESAGRADABLE REGRESAR al país y a la Cámara de Diputados y ver que todo sigue igual. Durante mi ausencia mis compatriotas no se tomaron la molestia de mejorar el país. Aunque debo reconocer que el ambiente político se siente menos crispado que cuando me fui, a finales de junio. Después de revisar abundantes artículos de opinión reconozco una corriente que coincide en la certeza de que estamos al término del sexenio. Lejos de ser tranquilizante me parece espantoso, porque faltan 24 meses redondos para la elección presidencial.
LA DESAGRADABLE CERTEZA anticipada se debe a dos factores: 1) la falta de liderazgo del presidente Fox, que provoca un gran vacío y favorece la aparición precoz de intereses presidenciales y los subsecuentes golpes y descalificaciones, y 2) el ocaso del proyecto de Fox, que parece reducirse a la voluntad de terminar lo más pronto posible con su tarea gubernamental. Por desgracia para él, los periodos presidenciales no duran cuatro años como en
Estados Unidos (y como él quisiera) sino seis.
¿CUAL FUE EL proyecto explícito de Fox? ¿Está agotado? Las fuentes que podrían aclararnos qué se proponía hacer Vicente Fox con el país, si llegaba a la Presidencia, son escasas. Las promesas de campaña en México se hacen con extrema irresponsabilidad sabiendo que sólo los ingenuos les creen a los políticos. Sin embargo, declaro a favor de Fox que su discurso inaugural fue un documento bastante bueno y progresista y provocó la esperanza inicial de muchos.
UN EXAMEN OBJETIVO nos indica que Fox ha perdido el camino. En el aspecto cuantitativo, la oferta de crear un millón de empleos al año se ha convertido en una pérdida neta de 1.5 millones de puestos de trabajo en lo que va del sexenio.
El crecimiento que el Presidente prometió, de elevar el PIB a 7 por ciento, se ha reducido en un modestísimo 1.3 por ciento. No se ha podido iniciar un proceso de redistribución del ingreso y "la reducción de pobres" que esgrime, como un logro, es absolutamente ridícula y difícil de confirmar.
EL PRESIDENTE TAMPOCO resolvió el conflicto de Chiapas y se ha empeñado en la privatización de la Comisión Federal de Electricidad y de Petróleos Mexicanos (Pemex) a pesar de haber prometido lo contrario. Perseguir al anciano Luis Echeverría y sus colaboradores puede ser una forma de justicia poética pero no justifica que no se haya molestado, ni con el pétalo de una rosa, a los que saquearon Pemex y demás corruptos que gozan de privilegios. Qué se puede decir de los 500 asesinatos, con claros tintes políticos, de la época de Carlos Salinas. ¿Por qué no se inicia una averiguación de esa guerra, también sucia? La reforma del Estado que parecía al alcance de la mano en el momento inaugural del sexenio, se ha diluido.
¿DE QUE LE sirvió a Fox culpar al Congreso y a la oposición de su fracaso?
Ahora tendrá que preocuparse para terminar el sexenio y aplicarse para
resolverlo de la forma más elegante y eficaz posible. Fox no debe confiar en que
si las cosas terminan mal se va a retirar tranquilamente al hermoso rancho San
Cristóbal a disfrutar y escribir sus memorias. Si ocurre una crisis de final de
sexenio, si las elecciones no son tranquilas y la economía se viene abajo, el
Presidente y su esposa no estarán tranquilos ni en el rancho ni en el
extranjero.
NO SOY CATASTROFISTA, me atrevería a proponer un camino para que a Fox las
cosas le salgan bien. En primer lugar, no le deseo ningún mal personal y en
segundo, porque el daño repercutiría gravemente en el país. Fox tendría que
consolidar el mayor e indiscutible logro histórico: la inauguración del régimen
democrático logrado mediante elecciones libres y justas. Nadie antes de él había
derrotado al PRI, nunca hasta el año 2000 se había logrado una transición
pacífica mediante votos en México. El debe continuar y asegurar un proceso
electoral transparente.
EL PRESIDENTE DEBERIA concentrar su misión, por el resto del sexenio, en
ese logro. No podemos pedirle que reoriente la política económica. Si bien los
resultados son malos en cuanto a la redistribución del ingreso y del empleo, ha
mantenido estables las finanzas públicas. Tampoco podemos pedirle nada en
materia de reforma del Estado, porque ante un gobierno divido, con un Congreso
hostil, donde su partido ha perdido poder, justamente por el bajo desempeño del
gobierno, es imposible pensar a estas alturas en acuerdos fundamentales.
EL PRESIDENTE DEBE utilizar todos sus recursos, energías e imaginación en
lo que aconsejaba Gabriel Zaid, hace muchos años, a los presidentes priístas:
una omisión creativa. Debe olvidarse de las conspiraciones y las alianzas con
los peores políticos del pasado, que buscan asegurar sus intereses. Debe ser un
árbitro imparcial que discipline a su propio partido y a su equipo, ávidos de
jugar rudo para impedir que algún opositor "peligroso" llegue a la Presidencia
de la República. Debe empeñarse en reforzar al IFE que, menoscabado por una
decisión absurda, se ha convertido en un órgano sospechoso después de haber sido
de las únicas instituciones confiables en México. El Presidente no debe alterar
el juego político y mucho menos impedir que fluya la elección de 2006 evitando
que concluya con una impugnación generalizada. Si entrega el poder a quien
verdaderamente ganó en el conteo estricto de los votos, Fox pasará a la historia
como el Presidente de la transición, destino que él mismo -según declaró- había
escogido.
jaop@prodigy.net.mx
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Carlos Monsiváis
Pro-Vida y los sepulcros blanqueados
25-julio-04 (03:52)
A Pro-Vida la Cámara de Diputados, previa y piadosa intercesión del muy
dadivoso Luis Pazos, le entregó 60 millones de pesos, necesariamente para
combatir -con índice de fuego- el uso del condón y no el aborto sino la
despenalización del aborto, algo distinto porque eso es lo que se reclama,
aunque la demagogia ultraderechista calumnie a su gusto. A Pro-Vida la
Secretaría de Salud le confirmó el regalo, que, además, se armó quitándole el
apoyo a las asociaciones en contra del sida. Con esto, Julio Frenk se añade a
los secretarios de Salud que apoyan a uno de los organismos más fantasmáticos y
fanáticos, el que corresponde a las intenciones religiosas de Jesús Kumate,
secretario de Salud para los fundamentalistas.
¿Qué es Pro-Vida? Un grupo de corte internacional dedicado a promover, y
con largueza, la intolerancia, la ignorancia, la homofobia y la negación de los
derechos de las mujeres. Pro-Vida, por ejemplo, califica el uso del condón, el
diafragma y el espermaticida de "actos de masturbación mutua" (Confrontar
Conservadurismo y sexualidad en México, de Edgar González Ruiz), y en la voz de
su dirigente Jorge Serrano Limón, en su promoción de la incontinencia
demográfica, llega a un feliz extremo; según él, la población mundial cabe en un
estado de la República Mexicana (¡China en Iztapalapa¡).
El punto central de Pro-Vida no es su don para el humorismo involuntario,
ni su vocación de ridículo, sino la hipocresía profusa que el escándalo de estos
días lleva a la superficie.
Pro-Vida obtuvo de la Cámara de Diputados y de la Secretaría de Salud 60
millones de pesos, y -como aclara Sergio Aguayo- el Patrimonio de la
Beneficencia Pública aprobó la entrega de los recursos sin someter el proyecto a
la evaluación del Comité de Especialistas.
La acción de Frenk, de Alessandro Rubio Magaña y de Luis Pazos sólo se
explica por un hecho: las órdenes del Presidente de la República o la
complicidad ultraderechista.
Así obtuvieron el dinero sin controles, y en esto lo gastaron: plumas de
lujo, trajes para caballeros y tangas, esto último tan propio de reventones que
expresa más que todo el buen deseo. A las acusaciones muy fundamentadas,
respondió Serrano Limón con su fariseísmo inmaculado: "Nos acatan para desviar
la atención de los escándalos políticos". Pero lo cierto es las migajas de los
60 millones recibidos por los Centros de Apoyo a la Mujer que Pro-Vida maneja y
que imagino como una suerte de confesionarios con escasa dotación de aspirinas
(si es que no se encarecieron las tangas).
La Secretaría de Salud, tan reticente en sus campañas de prevención del
sida (nada de propaganda televisiva porque los obispos se ofenden), autorizó
para 2004 otros 30 millones a Pro-Vida, de los que se entregaron 4 millones y
medio hasta que la inminencia del escándalo los obligó en abril a suspender el
patrocinio porque "se detectaron fallas graves en la contabilidad". Ahora -dicen
las autoridades- Pro-Vida tendrá que devolver el dinero o enfrentar las
consecuencias. Pero la Secretaría de Salud y la Comisión de la Cámara de
Diputados tendrán que explicar sus criterios de asignación, o seguir enfrentando
las consecuencias de su acción tan lamentable.
Pro-Vida no es otra ONG del tradicionalismo. Es un grupúsculo
profesionalizado en mentiras, en el acoso a las autoridades y la divulgación de
necesidades homófobicas, en la furia misógina. Están en su derecho de expresarse
como les dé la gana, ¿pero cómo la Secretaría de Salud que idealmente, actúa en
contra del sida, le otorga recursos cuantiosos a enemigos públicos del condón?
¿Cómo la Cámara de Diputados podría explicar que los recursos de la nación se
dilapiden en un grupúsculo sin proyecto y sin acción distinta a la propalación
de calumnias demenciales como la campañita en contra de la píldora del día
siguiente? Aquí no se trata de ideologías y puntos de vista extremos, sino,
simplemente, de un membrete alucinado que en ningún caso justifica el apoyo del
Estado?
Sin aval del pleno de la Cámara de Diputados, Luis Pazos le entregó 30
millones a una agrupación consagrada al uso de tangas (su oficio más verdadero,
como parece); sin criterio explicable, la Secretaría de Salud le entrega
recursos indispensables a la más dispensable de las falsas causas. ¿Cómo
enfrentan Julio Frenk y Luis Pazos su despilfarro malévolo? En la época donde se
inicia la rendición de cuentas, tienen razón los diputados que tramitan un
juicio.
Carlos Monsiváis
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NudoGordiano - Yuriria Sierra
Guerra sucia: la ley o la política
25-julio-04 (03:52)
Foto: Jorge Uzon/ AFP
Doce: ese fue el número de consignados. No como los doce apóstoles, sino
como los responsables de la llamada guerra sucia. Entre ellos el ex presidente
Luis Echeverría y su entonces secretario de Gobernación, Mario Moya Palencia. Y
el juez de distrito dijo que no, que no procede girar ninguna orden de
aprehensión pues el delito de genocidio habría prescrito. Pero el fiscal
especial, Ignacio Carrillo Prieto, dijo que sí procede porque el caso fue
investigado por la PGR en 1982, lo cual interrumpiría su prescripción y haría
que el tiempo de su caducidad volviera a correr al suspenderse la indagatoria,
así que apelará la decisión del juez de distrito ante la Suprema Corte.
El caso del Jueves de Corpus se ha convertido en un verdadero cuello de
botella para el Estado mexicano, para el Estado de Derecho que se intenta
construir (si acaso alguien lo intenta) y sobre todo, para la viabilidad
democrática del país. ¿Cuál es la verdadera contradicción de todo este
expendiente? Pues que los argumentos jurídicos, parece que en efecto asisten al
juez de distrito y a la defensa del ex presidente Echeverría y no al fiscal
especial, Carrillo Prieto. Los argumentos políticos, sin embargo, pesan
demasiado desde hace 36 años (en el caso del 68) o 33 (en el caso del 71) sobre
los débiles intentos de México por reconciliar sus extremos políticos e
ideológicos, pero también pesan demasiado sobre los débiles intentos por mandar
las señales correctas a la ciudadanía. En este caso, y para efectos del presente
en México, ¿deben pesar más los argumentos jurídicos o los políticos? Por
partes:
La razón jurídica: La mayoría de los juristas expertos en el país,
coinciden en un hecho: la consignación es improcedente por el simple hecho de
que, a diferencia de otros países, ningún tratado internacional (al que apela
Carrillo Prieto, con el argumento de que el genocidio no prescribe, según el
tratado de Crímenes de Guerra y Lesa Humanidad suscrito por México en 1999) está
por encima de la Carta Magna: los tratados internacionales están al nivel de las
leyes federales siempre y cuando no exista contradicción entre ellas. Así que,
la disposición internacional de que los delitos de lesa humanidad, como lo sería
el posible genocidio, está subordinada al criterio legal que marquen las leyes
nacionales, y según las leyes federales el delito habría prescrito aunque se
probara que sí hubo tal genocidio (asunto además, muy complicado de probar,
puesto que la definición no parece aplicar para el caso de Jueves de Corpus,
según lo explican también diversos juristas). El púnico vericueto legal que le
queda al fiscal Carrillo Prieto, parece ser, pues, la apelación ante la SCJN a
la que recurrirá, alegando que el delito no ha prescrito pues se investigó en
1982. La razón jurídica, pues, parece asistir hasta ahora al juez de distrito y
a la defensa de los consignados. Pero podría ser que en caso de que el delito no
haya prescrito por la investigación realizada en el 82, entonces la Suprema
Corte abra una nueva puerta legal, según las propias leyes federales, para que
la investigación se retome.
La razón política: El otro gran atolladero de todo este asunto, es la
dimensión política del caso. En primera instancia, el encontronazo entre las
élites políticas. Amén de las amenazas o posibles chantajes que el PRI haya
podido ejercer sobre el gobierno federal, el asunto se convierte en un cheque en
blanco que cualquiera va a cobrarle a Fox. Sobre todo los líderes de izquierda,
según se antoja a partir de la resolución del juez. El Presidente cometió la
gran torpeza política de crear esta fiscalía como un botón para presionar al PRI
cuando no quisiera cooperar con su paquete de reformas, pero con el paso del
tiempo se convirtió en un botón de pánico para apretar y desviar la atención
pública cuando las cosas en su gobierno se pusieran color de hormiga. Y al final
se convirtió en bomba de tiempo, y ahora le está estallando en la cara. Y el
costo político va a ser el de su propio sometimiento a las condiciones del
priismo y las acusaciones del perredismo. ¿Habría sido más conveniente consignar
a Echeverría, que al fin y al cabo podría permanecer, legalmente, en su casa
para cumplir su condena? No, en tanto la razón jurídica no asista al fiscal
especial. ¿Va a creer la opinión pública que el criterio de la resolución fue
legal, y no política? Tampoco y ahí está la verdadera consecuencia nefasta de la
ocurrencia de perseguir el pasado para distraer el presente: que la gente
confiará cada día menos en la impartición de justicia en nuestro país. El pueblo
siente que siempre sale perdiendo a manos de los intereses y las negociaciones
de los poderosos. ¿Cómo evitarlo? Parece más difícil de lo que es: apostando por
el castigo a los crímenes del presente y no del pasado, a la inseguridad, al
secuestro, al robo que a todos nos afectan. ¿Qué tal, por ejemplo, resolver el
feminicidio en Juárez? Apostemos por el estricto derecho como una exigencia de
presente. Será la única forma de empezar a poner en sintonía la justicia y la
realpolitik.
yuriria@mileniodiario.com.mx